Palacio barroco en Rheinsberg, Brandeburgo, cerca del lago Grienericksee.
El palacio de Rheinsberg, ubicado en Rheinsberg, Brandeburgo, Alemania, es un destacado ejemplo de arquitectura rococó federiciana. Originalmente un castillo renacentista, fue transformado en el siglo XVIII bajo la dirección de los arquitectos Johann Gottfried Kemmeter y Georg Wenzeslaus von Knobelsdorff. Actualmente, el palacio alberga un museo literario y un festival de ópera de cámara.
El palacio de Rheinsberg, situado en Rheinsberg, Brandeburgo, Alemania, es un notable ejemplo de arquitectura rococó fredericiana. Ubicado en la orilla oriental del lago Grienericksee, el palacio fue originalmente un castillo renacentista rodeado de foso construido en 1566 por la familia von Bredow. Sufrió daños durante la Guerra de los Treinta Años y cambió de manos varias veces antes de ser adquirido por el rey prusiano Federico Guillermo I en 1734. Se lo regaló a su hijo, el príncipe heredero Federico, quien más tarde se convirtió en el rey Federico II de Prusia. Federico y su esposa, Isabel Cristina, se instalaron en el palacio en 1736, y este fue ampliado bajo la dirección de los arquitectos Johann Gottfried Kemmeter y Georg Wenzeslaus von Knobelsdorff. Federico describió sus años en Rheinsberg como los más felices de su vida. En 1740, al ascender al trono, abandonó el palacio y más tarde se lo regaló a su hermano, el príncipe Enrique de Prusia, en 1744. El príncipe Enrique desarrolló aún más la finca, añadiendo pabellones y una cripta en forma de pirámide conocida como el Obelisco de Rheinsberg. El palacio alcanzó fama literaria a través de las obras de Theodor Fontane y Kurt Tucholsky. Hoy alberga el Museo de Literatura Kurt Tucholsky y acoge un festival anual de ópera de cámara, administrado por la Fundación de Palacios y Jardines Prusianos Berlín-Brandeburgo.